Escuela Superior de Fotografía Profesional

Avecofa y su impacto en la Fotografía Venezolana

Avecofa y su impacto en la Fotografía Venezolana

Han existido acontecimientos, instituciones o personas que han influido en el devenir de un oficio o profesión y la fotografía en Venezuela no queda ajena o fuera de esa contundente realidad.

Sin pretender entrar en la historia de la fotografía venezolana nos centraremos en comentar la influencia de una institución nacida durante los años finales del pasado siglo.

Estamos hablando de la Asociación Venezolana de la Comunidad Fotográfica y Afines (AVECOFA) que nace por iniciativa de un grupo de comerciantes y varios fotógrafos dedicados, sobre todo, a la fotografía de eventos sociales con el fin de lograr la obtención de divisas a un cambio preferencial para la importación de materiales y equipos con el objetivo de mantener sus costos operativos y los de su trabajo a un precio que no afectara duramente al consumidor final.

Una vez que cambió el contexto económico y político, deciden elevar el listón y dedicar sus esfuerzos a una actividad más altruista, que sería su permanente misión. Esta es la mejora profesional de sus agremiados y la de todos aquellos no asociados que quisieran hacerlo. Esta nueva iniciativa se inició con el llamado general a los fotógrafos del país a unirse en la búsqueda de la defensa de los intereses de su gremio y, sobre todo, para brindarles la oportunidad de mejorarlos profesionalmente. En fin, se buscaba dignificar o elevar su categoría profesional al facilitarles el acceso a nuevas técnicas y conocimientos para enriquecer sus capacidades. Con la colaboración y apoyo de la hoy desaparecida Elinchrom, se dictarían en la sede de esta empresa diferentes cursos y seminarios; entre ellos los de iluminación y retoque fotográfico cuando muy distante de ese momento estaba la aparición de la fotografía digital y el Photoshop.

Visto el éxito de los primeros resultados, se decide allí ampliar el objetivo a la realización de convenciones y exposiciones en las que participaron las principales marcas con representación en nuestro país como Kodak, Fuji, Agfa, Kónica, Polaroid, Elinchrom, Sony, Canon, Nikon, Olympus y Hasselblad entre otros e importadores que presentaban y ponían a nuestro alcance los nuevos materiales y equipos lanzados al mercado en las exposiciones internacionales como Photokina en Alemania y PMAI en Estados Unidos y a las que, lamentablemente no tenían acceso la gran mayoría de sus agremiados por el alto costo que para ellos significaba trasladarse a esos eventos. Estamos hablando de las Expofot y Convenciones que lograron aglomerar en nuestra ciudad capital a un importante número de fotógrafos capitalinos y del interior del país con ganas de aumentar y actualizar sus conocimientos y equipos.

Maestro Ing. Jorge Salvador G. (México) impartiendo Seminario “Bodas con Prestigio y Calidad”

¿En dónde radica la importancia o influencia de estas actividades? Enumeraremos tan solo algunos ejemplos:
La participación de fotógrafos de renombre internacional provenientes de países como México, España, Colombia, Brasil, Perú, Argentina, Chile, Estados Unidos, Suiza y nuestra misma Venezuela; quienes en repuesta a la invitación no dudaron en compartir con nosotros sus experiencias, conocimientos y estilos. Tal es el caso de algo que nos trajeron los mexicanos y que hoy nos parece tan normal, las fotografías diurnas y en exteriores de fotografías de boda, producto en aquel momento impensable para los clientes y nuestros fotógrafos tan acostumbrados a las tomas limitadas a los templos y salas de fiesta en horas nocturnas. El impacto visual y la estética de los resultados allí presentados estimuló la creatividad de los nuestros al punto de hacer suya esa nueva manera de fotografía social y mejorarla hasta conseguir reconocimientos y premios internacionales.

Innovador e influyente fue la presentación de la modalidad de sincronismo de flashes por radio en los distintos de eventos sociales para sustituir al de Flash en cámara. Quienes padecieron los inconvenientes de este último (fotos planas), no han dejado de agradecer la aparición de ese nuevo recurso, hoy tan normal.

Otros de los aportes de gran y silenciosa influencia fue la celebración de concursos para profesionales y aficionados en los que a las fotos presentadas inicialmente bajo anonimato se premiaban y se daba reconocimiento a sus autores. En el caso de profesionales miembros de Avecofa se le otorgaban méritos para la obtención de su Maestría y a los aficionados la entrega de materiales y equipos aportados por los diferentes patrocinadores. Era un acto público del que los asistentes salían motivados e inspirados por alguno de los trabajos exhibidos para adaptarlos o mejorar su propio estilo. Quienes así procedieron pueden dar testimonio de cómo esa decisión influyó positivamente en su devenir y éxito profesional.

¿De qué otra forma fueron importantes e influyentes estos concursos? En ellos, como ya dijimos, se presentaban las fotos ante un panel de jueces quienes tras hacer sus observaciones otorgaban las puntuaciones a las que se habían hecho merecedoras de los premios correspondientes, su inclusión en la colección de honor y posterior exhibición en la Convención y Expofot siguiente y en la cual podían ser vistas por el numeroso público que asistía y de donde surgirían en no pocas ocasiones nuevos clientes.

Estas convenciones y exposiciones fueron, sin duda alguna, un negocio de ganar y ganar en el que los beneficiados eran, por una parte, los representantes de las más influyentes marcas y las distribuidoras de nuevos productos y servicios y, por la otra, quienes acudían a ponerse al día y poder acceder a las novedades del mercado. Pero el gran beneficiado era sin duda el consumidor final que lograba disfrutar de los resultados de ese cúmulo de novedades tecnológicas y estilos fotográficos plasmados en las fotos y servicios que se le entregaban.

Gracias al éxito económico de los seminarios, convenciones y exposiciones se logró cumplir otro de los objetivos, adquirir una sede propia que serviría como sede administrativa y salón de conferencias. En ella se dictaría el primer curso básico de fotografía y de esta iniciativa nace otro objetivo más ambicioso, la creación de la Escuela Nacional de Fotografía.

Durante casi todo este tiempo, su revista tuvo particular protagonismo como herramienta de para la difusión de conocimientos, novedades, entrevistas a protagonistas nacionales del mundo de la fotografía así como el anuncio de los eventos y seminarios a realizar y sus posteriores resultados. Fue publicada bajo diferentes denominaciones: Inicialmente Avecofa, orientada a los comerciantes para posteriormente pasar a ser Fotografía Avecofa, Destellos Avecofa y concluir nuevamente con Fotografía Avecofa en un formato más amplio.

Otros de sus objetivos cumplidos y de gran influencia fue trasladar en un formato más reducido que las Expofot y bajo el nombre de Expoimagen a ciudades como Maracaibo, Puerto la Cruz y Puerto Ordaz estos seminarios, convenciones y eventos; como ya hemos dicho, siempre motivados por el deseo y casi terquedad de ayudar a mejorar el nivel profesional de sus agremiados y motivar a quienes veían en la fotografía su posible forma de vida e ingresos.

Los esfuerzos de Avecofa no quedaron ahí, se muda la sede a una nueva y más grande ubicada en la Avenida Las Palmas y a la postre convertida en la actual escuela en la que se dictan clases para la obtención del diplomado en fotografía y enriquecer la formación de otros tipos de profesionales como comunicadores sociales y arquitectos. El elevado nivel y completo contenido dividido en materias y horas de estudio abrió las puertas para celebrar convenios con la Universidad Monteávila (UMA) y actualmente la Metropolitana (UNIMET) para el reconocimiento y aval del diplomado por ambos centros académicos. No quisiéramos dejar de mencionar lo útil que dicho diplomado resultó para ser presentado como complemento del currículum académico de un buen número de venezolanos que en ese momento decidieron o se vieron obligados a emigrar. Y para evaluar el alcance de este objetivo sea suficiente señalar que su actividad formadora mediante talleres, cursos y el citado diplomado, hasta el presente ha beneficiado aproximadamente a 6500 alumnos y participantes.

Para concluir, no quisiéramos dejar de resaltar la inmensa satisfacción personal que sentían los integrantes de las diferentes directivas y su equipo humano tras haber puesto de manera completamente desinteresada su esfuerzo para alcanzar todos estos logros a costa de sacrificar horas de familia, trabajo y descanso. ¿Cuáles son los nombres de quienes lograron hacer realidad todos esos objetivos desde la fundación de Avecofa hasta la actualidad?

Que sea Avecofa la única protagonista y hagamos llegar desde aquí el justo reconocimiento a quienes aún presentes o ya no, han ayudado y han tenido durante estos casi cincuenta años una participación y protagonismo mayor o menor en el nacimiento y desarrollo de la institución. Pretender nombrarlos a todos lleva en sí mismo el riesgo de cometer una injusta exclusión de alguno de ellos y empañar la objetividad aquí pretendida.

Presidentes de Avecofa

Ramón Fernández
José Buceta